La Oración del Niño
Inédito de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Grabaciones
Origen
En la vasta mitología de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, siempre existieron rincones oscuros y misteriosos donde se mezclaban canciones inéditas, performances teatrales y delirios poéticos. Uno de esos episodios poco conocidos es La oración del niño, un recitado-ritual protagonizado por Sergio “Mufercho” Martínez, parte del círculo íntimo de la banda en los primeros años.
La pieza se registró en el Stud Free Pub, en Buenos Aires, el 13 de julio de 1985, apenas unas semanas después del lanzamiento de Gulp!. No se trataba de una canción en el sentido tradicional, sino de un monólogo con acompañamiento sonoro, en la línea de las intervenciones performáticas que los Redondos solían incluir en vivo durante esa etapa, donde el espectáculo oscilaba entre el concierto y la experiencia teatral.
Nunca volvió a aparecer en el repertorio oficial, y con el tiempo quedó como una rareza oculta dentro de los recuerdos de quienes presenciaron aquella noche.
Letra - Fuente
Un río caliente, turbio y de aguas pegajosas.¡Hey, oye! ven, sube a la montaña, yo te acompañaré.El río está con agua fresca… ¡bebe, bebe, quítate la sed!
¡Corre, juega, ríe!Oh niño, qué hermoso a olor niño… ¿y las flores?
Un río caliente, turbio y de aguas pegajosas.¡Hey, oye! ven, sube a la montaña, yo te acompañaré.El agua está fresca… ¡bebe, quítate la sed!
Oh niño, qué hermoso olor… ¿y las flores?
¡Hey, oye! dime, ¿cómo haces para arreglártelas sólo en este mundo, que es una fiera y todos muerden y yo también?
¡Hey, oye! dime, ¿cómo haces para arreglártelas sólo en este mundo, que es una fiera y todos muerden y yo también?
Mejor volteo antes que me volteen…Mediocres, mediocres… no pueden hacer otra.No temas… hambre, frío e injusticias te enseñarán.¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!Dios vendrá… Dios vendrá… Dios vendrá…
Noches sin temores, presencia de alegrías,lo cotidiano en equilibrio, el trabajo presente.Hablé para todos y yo escuché…¡Imperfecto!… la palabra unificadora,siempre presente.
¿Cuál es el consejo?¿Cuál es el consejo?
Noches sin temores, presencia de alegrías,lo cotidiano en equilibrio, el trabajo presente.Hablé para todos y yo escuché…¡Imperfecto!… la palabra unificadora,siempre presente.
¿Cuál es el consejo?
Análisis
Sin duda, se trata de un monólogo único y misterioso. El que habla parece ser una especie de deidad que dirige la palabra a un niño, quien representaría a un ser humano inocente que aún no conoce el mundo. En cierto modo, recuerda a la historia de Adán y Eva. A medida que el relato avanza, el narrador muestra un lado “malvado” e intenta mostrarle al niño que el mundo también es un lugar malvado.
Un río caliente, turbio y de aguas pegajosas. ¡Hey, oye! ven, sube a la montaña, yo te acompañaré.Contradictoriamente, el narrador invita a alguien a beber de un río diciendo que está fresco, aunque momentos antes lo describe como “un río caliente, turbio y de aguas pegajosas”. ¿Quizá está revelando ya desde un inicio su maldad?
El río está con agua fresca… ¡bebe, bebe, quítate la sed!
¡Corre, juega, ríe!Aquí se revela que el narrador le habla a un niño, describiendo que tiene un buen olor. El niño simboliza la inocencia, aún incorrupta, y por eso su pureza se expresa en la imagen del “buen olor”.
Oh niño, qué hermoso olor… ¿y las flores?
¡Hey, oye! dime, ¿cómo haces para arreglártelas solo en este mundo, que es una fiera y todos muerden y yo también?El narrador intenta mostrarle al niño lo cruel que es el mundo, pero curiosamente se incluye a sí mismo dentro de esa crueldad. Siguiendo la idea de Adán y Eva, esta sería la parte donde son expulsados, revelándose lo hostil que es en realidad el mundo.
Mejor volteo antes que me volteen…Una vez que la deidad advierte al niño sobre los peligros del mundo, deja de dirigirse a él como símbolo de pureza y comienza a referirse a la humanidad en general. Habla en plural, repitiendo que los humanos son mediocres y que no saben hacer otra cosa. Posiblemente presenta la idea de que la humanidad terminará poniéndose en su contra. La siguiente oración es muy literal: el hambre, el frío y la injusticia serán los maestros de la humanidad. Finalmente, los últimos versos parecen mostrar a la deidad burlándose de las súplicas de los humanos, quienes claman a Dios para que venga a salvarlos, aunque tarde o temprano se volverán contra él.
Mediocres, mediocres… no pueden hacer otra.
No temas… hambre, frío e injusticias te enseñarán.
¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!
Dios vendrá… Dios vendrá… Dios vendrá…
Noches sin temores, presencia de alegrías,Aquí el discurso cambia de tono. Ahora describe más bien la actualidad: lo que buscamos son noches sin temores, la presencia de la alegría, el equilibrio en lo cotidiano y un trabajo estable. El narrador recuerda que habló para todos y escuchó, y que la palabra unificadora, lo que engloba la realidad, es la imperfección. La vida, en su naturaleza, siempre será imperfecta.
lo cotidiano en equilibrio, el trabajo presente.
Hablé para todos y yo escuché…
¡Imperfecto!… la palabra unificadora,
siempre presente.
¿Cuál es el consejo?La obra se cierra con una pregunta abierta hacia nosotros. En un mundo así, ¿cuál es el consejo? La respuesta queda en manos del oyente.
Así finaliza el análisis. Sinceramente, puede que la relación con la religión solo me suene a mí, por lo que pueden existir otras interpretaciones. Este fue mi intento de darle sentido y coherencia a todo.
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